Nuestro hijo sietemesino, fue revisado y tratado desde pequeño, por diversos psicólogos sin que nunca le diagnosticaran TDAH.

Poco a poco fue perdiendo la autoestima por los fracasos escolares y nosotros como padres estábamos cada vez mas confundidos y angustiados.

Conocer a la maestra Hilda y a su grupo interdisciplinario, nos cambió la vida, y aunque ya tenía 18 años, nuestro hijo Yelmay Salvador renació y le devolvieron su autoestima, nos hicieron comprender su TDAH, nos permitieron brindarle una vida normal, contar con las mismas oportunidades que cualquier hijo bien amado y tener la confianza de que saldrá adelante y encontrará su lugar en la vida.

Mil gracias de todo corazón!!!

Dr. Salvador Estrada, Doctor